DIV07

Usted está aquí: Saltar la barra de navegación de las migas Septima División del Ejército Nacional -   Medios Informativos -   NOTICIAS -   110 familias entre víctimas y victimarios demuestran que a través de proyectos productivos es posible la reconciliación

Fin barra de navegación de las migas


110 familias entre víctimas y victimarios demuestran que a través de proyectos productivos es posible la reconciliación

11 de agosto de 2016

Emilsen Ávila madre de dos hijos y víctima del desplazamiento forzado recuerda como hace más de una década en la vereda La Galleta del corregimiento de Currulao en el Urabá antioqueño, sus noches eran inciertas y llenas de temor, fue una vereda llena de violencia porque perdimos familiares, tierras, todo lo que teníamos, se perdió la calma, de allá fue que nos desplazamos. A pesar de su pasado, Emilsen asegura que esos días ya quedaron atrás, ahora son diferentes porque encontró en Monomacho, el proyecto productivo, agroforestal y de reconciliación la ilusión que se había apagado años atrás. Monomacho es lo mejor que me ha pasado, aquí están apuntadas las esperanzas mías y yo sé que de muchos más, porque aquí tenemos ese propósito de trabajar, para tener más adelante un proyecto de vida mejor.
Como un laboratorio de paz lo define el Coronel Sandro Grajales, Comandante de la Décimo séptima Brigada, es la demostración que puede existir convivencia y este tipo de reconciliación nuevamente entre los actores del conflicto, están viviendo en comunidad tanto víctimas y victimarios y gente que ha participado en el conflicto desde cualquier punto de vista.
Pueblo Bello corregimiento azotado históricamente por el conflicto armado demuestra en estas 735 hectáreas dispuestas para el proyecto que es posible reconstruir el tejido social entre quienes portan las cicatrices de la guerra. Yo nunca pensé estar reunida con personas que en un tiempo pasado nos hicieron sufrir, nos hicieron llorar, botamos lágrimas, nos hicieron ir de las tierras donde uno se crio, pero eso quedó en el pasado y aquí vivimos, es lo mejor que nos ha podido pasar, en su debido momento fuimos atropellados pero hoy en día convivimos con esas personas y convivimos en bien, asegura Emilsen mientras recuerda sucesos de su vida. De allá de Currulao nos desplazamos hacia a Montería, hasta que ya pudimos volver a nuestra zona, que bastante falta nos hacía porque no es lo mismo criarse en un lugar y tener que irse para otro donde no conoce.
Los Ingenieros Militares fueron los encargados de realizar la demarcación y parcelación del terreno. Desde sus inicios, el Ministerio de Defensa Nacional a través de su Séptima División del Ejército le creyó a un proyecto que hoy está dando sus frutos. Efraín Flórez desmovilizado de las AUC se refiere al liderazgo de las instituciones para sacar adelante esta iniciativa de reconciliación, que desde el Urabá se convierte en referente nacional porque ha sido uno de los que más nos ha acompañado y nos ha metido en eso, de que debemos trabajar y seguir adelante y no coger otra vez el camino malo, el Ejército es el que más nos ha encaminado en esto.
Son 735 hectáreas que además de productos de pan coger están dispuestas para sembrar cacao (330 hectáreas), plátano (110 hectáreas) y melina (110 hectáreas), árbol maderable que permitirá asegurar el empaque de sus productos. Vamos a sembrar tres hectáreas de cacao, ya sembramos tres hectáreas más de plátano para el sombrío del cacao y otras tres de melina, estamos es a la espera del cacao que están en los viveros para llevarlos hacia los terrenos de cada quien, explica Emilsen con una sonrisa en su rostro, pues después de muchos años de esfuerzos y episodios que no quisiera repetir, esta mujer de piel morena, fuerte y echada para adelante ve como su futuro se ha llenado de color. Si uno no trabajaba, no tenía como comer, mi vida ha cambiado acá, porque uno con sus animalitos, ya tiene huevo, que fue y cortó un racimo de plátano, que sacó la mata de yuca, que sembró el maíz, que hizo la colada y eso sirve para el sustento de cada uno, esta vida que llevo no la quiero cambiar, la quiero mejorar y para bien, pero no quiero volver a un pasado, de verdad anhelo y creo que como todo colombiano que esta paz llegue para que vivamos tranquilos y no tengamos que vivir con miedo, pero en lo personal ya me duermo tranquila con mi familia, pensando en el día de mañana.
Cerca de 13 mil millones de pesos se han invertido a lo largo de varios años en este proyecto que ha sumado la participación de diferentes instituciones, entre ellas, uno de los principales aliados estratégicos, el Ministerio de Agricultura que a través de la Federación Nacional de Cacaoteros llevará este producto como símbolo de reconciliación. Estamos juntos y tratándonos de perdonar, de olvidar lo que paso atrás, en conjunto salir adelante, eso es lo que estamos tratando aquí. Cada quien tiene su parcela pero estamos trabajando en conjunto, nos dividimos las tierras, cada quien tiene sus seis hectáreas y cada uno siembra, pero tenemos una asociación y cuando empecemos a recoger los productos los vamos a vender pero todo será en conjunto, explica Efraín convencido de esta nueva oportunidad que Monomacho le está ofreciendo a él y en total a las 110 familias beneficiadas.
La Séptima División del Ejército continuará fortaleciendo este proyecto, para que sea sostenible y replicado en todo el país como un verdadero ejemplo de reconciliación y de perdón, entre víctimas y victimarios a través del agro. Es por esto que por medio del Grupo Asesor del Comandante se adelantan procesos que permitirán a un futuro brindarle a Emilsen y las demás familias, viviendas dignas para ellos y sus seres queridos.
Es algo que le estamos apostando con verraquera porque ese va hacer el futuro de nuestros hijos Emilsen Ávila Víctima de la violencia.
COMPARTIR

Calle 50 No. 76 - 126
Horario Atencion: 08:00 - 12:00 y 14:00 - 18:00
atencionciudadanoejc@ejercito.mil.co