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Aniversario 189 del Ejército
Nuestro Ejército Nacional es un Ejército libertador y heroico. Sus antecedentes se remontan a las postrimerías del siglo XVIII con el Ejército Comunero, surgido en tierras rebeldes de Santander. Esta tropa de valientes, luchadores por la
causa libertaria, fue cruelmente reprimida, como nos dice la historia.
El Movimiento de la Independencia en 1810 y la subsecuente reconquista española que instauró un régimen de terror, produjeron nuevos mártires, nuevos héroes y nuevas hazañas. Nueve años duró la lucha patriótica de la campaña libertadora. El 7 de agosto de 1819, hace 189 años, con la victoria del puente de Boyacá, se consolidó el Ejército colombiano, el Ejército libertador, que desde entonces ha sido sustento fundamental de la nación. La historia del Ejército Nacional se confunde con la historia de la patria; en Boyacá nació la República de Colombia.

El heroísmo de nuestras Fuerzas Militares es de siempre; de ayer y de hoy. Son grandes sus hazañas y numerosos sus sacrificios: entre 1990 y el 2000, murieron 147 patriotas de las fuerzas armadas por minas antipersonal. Fueron heridos 448. Entre 2001 y 2008, han muerto 942 integrantes de las Fuerzas Armadas por minas antipersonal y han sido heridos 3.041. Es apenas una muestra de ese heroísmo de nuestro Ejército. Las Fuerzas Armadas de Colombia, el Ejército de la patria, modernos mártires por la causa de la libertad y de la democracia.

Hoy celebramos muchas victorias que engrandecen a nuestro Ejército ante la opinión mundial. La liberación incruenta de Ingrid Betancourt y sus 14 compañeros de cautiverio, el 2 de julio del presente año, ha producido una verdadera celebración nacional e internacional. Fue una operación de perseverancia; una acción que ha probado la ilimitada inteligencia de los colombianos, encarnada en la inteligencia del Ejército de la patria; una operación respetable, desde todos los puntos de vista; una epopeya militar y un homenaje a los Derechos Humanos. El mérito del diseño de la exitosa operación Jaque y su intachable realización es producto de la experiencia y los conocimientos que ha adquirido nuestro Ejército. Colombia siente hoy admiración y aprecio por sus Fuerzas Militares.

Resalto insistentemente que lo verdaderamente importante de esta hazaña fue que habiendo sido una de las mayores victorias militares de nuestra historia, haya sido incruenta. Ya está lejos el tiempo en que el Ejército colombiano era víctima pasiva de tomas guerrilleras y secuestros. Hoy es un cuerpo especialmente entrenado e inteligente que está siendo equiparado con los históricos y respetados grupos de asalto de los Ejércitos de Israel, Estados Unidos y Rusia.

Hoy, muchos compatriotas tienen la mente puesta en su Ejército, ven en él un camino formidable para que Colombia recupere plenamente el imperio de las instituciones democráticas.

Hemos progresado muchísimo. Hay que contarle al mundo las horas de estudio que nuestro Ejército dedica a los DD.HH. Hay que contarle al mundo como, allí donde hay un soldado de la patria, hay un compromiso con la democracia y con los DD.HH. Que nadie pueda decir que un soldado o un policía de la patria están en connivencia con los mal llamados grupos paramilitares; que nadie pueda decir que un soldado de la patria está en connivencia con el narcotráfico; que nadie pueda decir que un soldado de la patria tiene una posición débil o complaciente con la guerrilla.

Colombia siente hoy admiración y aprecio por sus Fuerzas Militares. Ellas han escrito el nombre de Colombia en molde de oro en el mundo democrático. A nosotros una victoria no nos envanece, a nosotros una victoria nos da fuerza para buscar la victoria mayor que algún día, no muy lejano, se va a encontrar, para que esta patria descanse del terrorismo. Los logros son victorias en el camino, son fuentes que irradian energía a los combatientes para lograr la victoria final.

Un país que ha sufrido tanto por culpa del terrorismo, que todavía sufre, en trance de superarlo, un país que vio crecer sin límites a la guerrilla, al paramilitarismo y al narcotráfico, tiene toda la esperanza en el Ejército de la Nación, en su profesionalismo, en su adhesión a la Constitución, a los DD.HH. en su patriotismo.

ÁLVARO URIBE VÉLEZ
Presidente de la República



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